Las desconexiones intermitentes son frustrantes, especialmente en momentos críticos de una partida. La causa puede ser Bluetooth, batería, driver o interferencias.

1. Por Bluetooth: interferencias y distancia

El Bluetooth opera en la banda de 2.4 GHz, la misma que el WiFi y muchos dispositivos del hogar. Si el mando se desconecta por Bluetooth:

  • Reduce la distancia entre el mando y el receptor Bluetooth del PC
  • Aleja el mando del router WiFi y del microondas
  • Desactiva otros dispositivos Bluetooth que no uses
  • En algunos PCs, el WiFi 2.4 GHz y el Bluetooth comparten antena y se interfieren; usa WiFi 5 GHz si tu router lo soporta

2. Batería baja

Una batería por debajo del 20% puede causar desconexiones incluso si el indicador no lo muestra claramente. Carga el mando completamente y prueba si el problema persiste. Si una batería nueva o cargada no soluciona el problema, la batería puede estar dañada y necesitar reemplazo.

3. Driver USB y gestión de energía en Windows

Windows puede apagar los puertos USB para ahorrar energía. Para desactivarlo: Administrador de dispositivos → Controladoras USB → doble clic en cada controladora → Administración de energía → desmarca "Permitir que el equipo apague este dispositivo". También desactiva la suspensión selectiva USB en el plan de energía.

4. Receptor USB inalámbrico (dongles)

Los mandos Xbox inalámbricos usan un receptor USB propio. Si el mando se desconecta, prueba a conectar el receptor en un puerto USB 2.0 trasero (los frontales suelen tener peor señal). Evita que cables o dispositivos metálicos bloqueen la línea de visión entre el receptor y el mando.

5. Actualizar el firmware del mando

Los fabricantes publican actualizaciones de firmware que corrigen problemas de conectividad. Consulta las instrucciones específicas por modelo en los artículos de esta misma sección para actualizar el firmware de tu mando.