Si tu mando dejó de vibrar o vibra solo en ciertos juegos, la causa puede ser software, configuración o hardware. La mayoría de los casos tienen solución sencilla.
1. Verifica si el mando vibra en el tester
Primero descarta que sea un problema del juego: abre Prueba Tu Mando y usa la función de test de vibración. Si el mando vibra en el tester pero no en el juego, el problema es la configuración del juego (busca "vibración del control" en ajustes del juego). Si no vibra ni en el tester, es hardware o driver.
2. Causas más comunes (software)
- Vibración desactivada en el juego: casi todos los juegos tienen esta opción en ajustes → controles.
- Driver desactualizado: en Windows, actualiza los drivers del mando desde el Administrador de dispositivos.
- Steam Input interfiriendo: desactiva "Configuración del control de Steam" para ese juego en Steam → clic derecho → Propiedades → Controles.
3. Causas de hardware
Si el mando no vibra ni en el tester de vibración, los motores pueden estar dañados. Esto pasa por:
- Golpe fuerte que desconectó el motor interno
- Desgaste por uso intensivo prolongado
- Líquido derramado que dañó los conectores de los motores
Para verificar, abre el mando (requiere destornillador) y comprueba que los cables del motor estén bien conectados a la placa. A veces un conector suelta es todo el problema.
4. PS5 DualSense: vibración háptica
El DualSense tiene vibración háptica en lugar de motores tradicionales. Esta función solo funciona completa por USB en Chrome o Edge, y en juegos de PS5 que la soporten en PC. Por Bluetooth o en juegos no optimizados, la vibración puede ser mínima o inexistente. Esto es normal y no indica falla.
5. Nintendo Switch Joy-Con
Los Joy-Con tienen vibración HD muy suave. Si no sientes vibración, verifica en la consola: Configuración del sistema → Controles y sensores → Vibración del mando. También puedes hacer una prueba de Joy-Con desde el menú de la consola para aislar el fallo.