La limpieza regular de tu mando previene problemas como botones pegajosos, drift y gatillos que no responden. Aquí te explicamos cómo hacerlo de forma segura.
Materiales necesarios
- Alcohol isopropílico (70% o más, preferiblemente 90%)
- Hisopos de algodón (Q-tips)
- Paño de microfibra
- Aire comprimido (opcional pero recomendado)
- Palillo de madera o plástico (para ranuras)
Limpieza externa (sin abrir)
- Desconecta el mando de cualquier fuente de energía
- Carcasa: humedece el paño de microfibra con un poco de alcohol y limpia toda la superficie. No uses agua ni productos químicos fuertes
- Botones: moja un hisopo en alcohol y limpia alrededor de cada botón, presionándolos para llegar a los bordes
- Joysticks: aplica alcohol con un hisopo en la base del joystick. Mueve el stick en todas las direcciones mientras limpias para que el alcohol penetre. Esta es la mejor forma de combatir el drift leve
- Gatillos: limpia los bordes de L1, R1, L2 y R2 con hisopos. Presiona los gatillos mientras limpias
- Ranuras: usa el palillo de madera para sacar suciedad acumulada en las uniones de la carcasa
- Puerto USB: sopla con aire comprimido o usa un palillo con cuidado
Importante: qué NO hacer
- No uses agua directamente sobre el mando
- No sumerjas el mando en ningún líquido
- No uses acetona, thinner o limpiadores abrasivos
- No insertes objetos metálicos en los puertos o ranuras
- Deja secar completamente (5-10 minutos) antes de encender
Verificación después de la limpieza
Después de que el mando seque, conéctalo al PC y abre Prueba Tu Mando. Verifica que todos los botones respondan, los joysticks vuelvan al centro, y los gatillos registren el rango completo.